La casilla en la declaración de la renta puede devolverte 1.200 euro y casi todo el mundo deja en blanco

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Una ayuda fiscal que pasa desapercibida para miles de familias

En el complejo universo de las deducciones fiscales, hay una que destaca por su potencial económico y, al mismo tiempo, por la enorme cantidad de contribuyentes que no la aprovechan: la deducción por maternidad en el IRPF. Esta medida permite a las madres con hijos menores de tres años obtener hasta 1.200 euros anuales por cada hijo, lo que equivale a 100 euros mensuales durante el tiempo en que se cumplan los requisitos. A pesar de no ser una novedad reciente, su aplicación sigue generando confusión, lo que provoca que muchas mujeres no la incluyan en su declaración de la renta o, directamente, desconozcan que tienen derecho a ella.

Un cambio clave que amplía el número de beneficiarias

Durante años, esta deducción estuvo limitada a las madres que se encontraban trabajando y dadas de alta en la Seguridad Social o en una mutualidad. Sin embargo, esta condición cambió de forma significativa con la modificación introducida por la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2023. A partir de entonces, la deducción dejó de estar vinculada exclusivamente al empleo activo y se amplió a nuevos supuestos, incluyendo a mujeres en situación de desempleo que perciben prestaciones contributivas o asistenciales. Este ajuste normativo eliminó además la exigencia de estar trabajando en el momento concreto y la limitación basada en las cotizaciones realizadas, abriendo la puerta a que muchas más contribuyentes puedan beneficiarse.

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Madres en paro: quiénes pueden acceder a la deducción

Uno de los aspectos más relevantes de esta reforma es que permite mantener la deducción incluso durante periodos de desempleo. No obstante, no todas las situaciones están cubiertas. Para poder acceder a esta ayuda, las madres deben cumplir una serie de condiciones específicas: estar percibiendo una prestación por desempleo, haber cotizado previamente y tener un hijo menor de tres años, además de haber estado dadas de alta en la Seguridad Social en algún momento tras el nacimiento del menor o durante el periodo en el que se solicita la deducción. Quedan fuera, por tanto, aquellas mujeres que no reciben prestaciones o que no han acumulado suficiente cotización, así como ciertos casos de ayudas asistenciales no contributivas.

Cómo funciona realmente esta deducción en la renta

La deducción por maternidad no actúa como una simple reducción de impuestos, sino que tiene un funcionamiento mucho más favorable para las contribuyentes. Se aplica independientemente del resultado de la declaración: si sale a pagar, reduce la cantidad; si sale a devolver o incluso si el resultado es cero, el importe se abona igualmente. Esto significa que muchas madres pueden recibir directamente el dinero aunque no tengan obligación de pagar IRPF. Para incluirla en la declaración anual, es necesario marcar la casilla 611, un detalle que puede pasar fácilmente desapercibido si no se revisa con atención.

La opción de cobrarla mes a mes sin esperar a la renta

Además de aplicarla en la declaración anual, existe la posibilidad de percibir esta deducción de forma anticipada. A través del Modelo 140 de la Agencia Tributaria, las beneficiarias pueden recibir 100 euros mensuales sin necesidad de esperar al cierre del ejercicio fiscal. Este sistema permite mejorar la liquidez de las familias, aunque implica que, si ya se ha cobrado el anticipo, ese importe debe reflejarse en la declaración y no puede deducirse de nuevo. Es una alternativa especialmente útil para quienes necesitan el ingreso de forma inmediata.

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Quién puede solicitarla además de la madre

Aunque esta deducción está pensada principalmente para la madre, existen diversas situaciones en las que otros progenitores o tutores pueden beneficiarse de ella. Por ejemplo, puede aplicarse en parejas del mismo sexo, en casos de fallecimiento de la madre o cuando la custodia exclusiva corresponde al padre. Asimismo, en adopciones realizadas por una sola persona, será esta quien tenga derecho a la deducción independientemente de su sexo. Estas excepciones amplían aún más el alcance de una ayuda que, pese a su importancia, sigue siendo infrautilizada por desconocimiento o por interpretaciones erróneas de la normativa.