El boom del running y la revolución de la alimentación deportiva

En los últimos años, el interés por el bienestar y la salud personal ha experimentado un crecimiento imparable, situándose entre las principales prioridades de la población. En este contexto, el running se ha consolidado como uno de los deportes más practicados en España, con cerca de un 20% de la población saliendo a correr de forma habitual. Sin embargo, cada vez más expertos coinciden en que no basta con entrenar duro: el verdadero salto en el rendimiento llega cuando se cuida la alimentación. En disciplinas de resistencia, como las carreras de media y larga distancia, lo que se come antes, durante y después del ejercicio puede marcar la diferencia entre mejorar marcas o quedarse estancado.
La alimentación, el motor invisible del rendimiento
Tal y como explica la dietista-nutricionista Clara Álvarez, especializada en nutrición deportiva, «La alimentación es un pilar clave del rendimiento, no solo un complemento del entrenamiento. Cuando corres, tu cuerpo necesita energía para sostener el esfuerzo, pero también nutrientes para recuperarse, adaptarse al entrenamiento y prevenir lesiones o fatiga acumulada». En este sentido, insiste en que muchos corredores no progresan porque descuidan este aspecto fundamental: «Muchos corredores y corredoras entrenan bien, pero no ven mejoras en sus ritmos o se fatigan mucho porque la nutrición no está acompañando al entrenamiento. No se trata solo de ‘comer saludable’, sino también de cubrir las necesidades extra que demanda este deporte de resistencia».
Qué comer antes y después de correr
La planificación nutricional es clave para cualquier runner. Antes de salir a correr, la experta recomienda priorizar hidratos de carbono fáciles de digerir, como el pan, la miel, los dátiles, las tortitas de arroz o la pasta, que aportan energía rápida sin generar molestias digestivas. Tras el entrenamiento, el enfoque cambia: «Después del entrenamiento, el cuerpo necesita reponer energía y reparar el músculo. Por eso, el recuperador ideal son alimentos ricos en hidratos de carbono, proteína de calidad y frutas ricas en antioxidantes, que ayudan a mejorar la recuperación». Esta combinación permite reducir el desgaste y preparar el cuerpo para futuras sesiones.
El papel clave de los antioxidantes
Durante el ejercicio físico, especialmente en deportes de resistencia como el running, el organismo incrementa el consumo de oxígeno, lo que puede generar estrés oxidativo y un mayor desgaste celular. «Es un proceso normal cuando entrenamos, pero si es excesivo puede afectar a la recuperación», señala Clara Álvarez, quien destaca la importancia de incluir alimentos ricos en antioxidantes para contrarrestar este efecto. «Los alimentos ricos en antioxidantes nos ayudan a contrarrestar este proceso, reduciendo el daño celular y apoyando al sistema inmunitario con la finalidad de optimizar el proceso de recuperación y adaptación al entrenamiento». Entre los más recomendados se encuentran los frutos rojos, verduras de hoja verde, aceite de oliva virgen extra, frutos secos y, por supuesto, el aguacate.
El aguacate, el aliado inesperado de los runners
El aguacate se ha convertido en uno de los alimentos estrella dentro de la nutrición deportiva gracias a su perfil único. A diferencia de otras frutas, aporta energía de liberación lenta, lo que ayuda a mantener niveles estables durante más tiempo, algo especialmente útil para deportistas. Además, sus grasas monoinsaturadas favorecen la salud cardiovascular y hormonal, y mejoran la absorción de vitaminas como la E y los carotenoides. También destaca por su contenido en potasio, esencial para la función muscular y el equilibrio de líquidos. De hecho, 100 gramos de aguacate contienen casi el doble de potasio que la misma cantidad de plátano, además de ofrecer una mayor densidad energética, lo que lo convierte en un alimento muy saciante.
Cuándo y cómo incorporarlo a la dieta
Según la experta, el aguacate puede consumirse en distintos momentos del día para maximizar sus beneficios. «Los momentos más interesantes para consumirlo serían en el desayuno; y, si el entrenamiento es más tarde, en la comida o cena de recuperación, para aprovecharnos de sus antioxidantes y beneficios». Su versatilidad lo convierte en un ingrediente fácil de integrar en la dieta diaria: desde tostadas con huevo y tomate hasta ensaladas completas. «Una de las formas más sencillas es incorporarlo en el desayuno como, por ejemplo, unas tostadas con aguacate, tomate y huevo o en comidas habituales como en las ensaladas», explica Clara.
Una receta rápida, saludable y perfecta para recuperarte
Para quienes buscan una opción práctica y nutritiva, la nutricionista propone una receta sencilla que combina sabor y beneficios: tostadas de aguacate con huevo y queso feta. En apenas 15 minutos, se puede preparar un plato equilibrado que aporta hidratos, proteínas y grasas saludables. La receta incluye ingredientes como aguacate, huevos, pan integral, queso feta y un toque especial de aceite de oliva con jengibre y limón. El resultado es una comida completa, ideal para después de entrenar o como cena ligera, que no solo ayuda a la recuperación, sino que también convierte el cuidado de la alimentación en una experiencia deliciosa.
Mucho más que una moda
Lejos de ser una tendencia pasajera, la combinación de deporte y alimentación consciente refleja un cambio de mentalidad cada vez más extendido. El auge del running ha traído consigo una mayor preocupación por el rendimiento, pero también por la salud a largo plazo. En este escenario, alimentos como el aguacate no solo aportan valor nutricional, sino que representan una forma de entender el deporte desde un enfoque más completo, donde entrenar y alimentarse bien van de la mano para alcanzar el máximo potencial.