
La noticia que conmocionó al entorno artístico
El fallecimiento del joven intérprete vallisoletano Nacho Llácer Enjuto, a los 29 años, fue dado a conocer por su hermano a través de un emotivo comunicado. El actor perdió la vida en un accidente de tráfico ocurrido en Kenia, país en el que se encontraba viajando en ese momento.
«Hola a todos, soy Gaby, el hermano de Nacho. Siento mucho comunicaros que Nacho ha fallecido. A sus amigos y personas cercanas, muchas gracias por formar parte de su vida. No os merecéis enteraros así; lo sentimos mucho, pero no hemos encontrado otra manera de haceros llegar la noticia”, expresaba, todavía en estado de shock ante una pérdida tan inesperada.
Una vocación forjada desde la infancia
Para quienes no llegaron a conocerle personalmente, Nacho Llácer Enjuto era un actor que se describía como «valenciano y vallisoletano» a partes iguales. Desde muy joven orientó su vida a las artes escénicas, formándose en múltiples disciplinas como teatro musical, teatro físico, comedia dell’arte, máscara neutra, circo, improvisación, esgrima escénica y deportiva, interpretación ante la cámara, así como dirección escénica y de casting.
Además de su faceta como actor, desarrolló trabajos como cuentacuentos, animador infantil y creador de proyectos audiovisuales, lo que le convirtió en una figura muy apreciada y reconocida dentro del sector artístico. En los últimos años colaboró estrechamente con Invictus Designs Productions, liderada por Víctor Marín, y con Producciones Kugo, dirigida por Abraham Lacalle.
El recuerdo de sus compañeros y su último proyecto
Su trayectoria incluye participaciones en producciones como ‘Cama para tres’, Escalada Martin o Detap. Tras conocerse la noticia de su muerte, de la que no han trascendido más detalles, sus compañeros de Peloki —una asociación artístico-cultural con sede en Almàssera (Valencia, España), dedicada al teatro, la música, la poesía y el baile— le rindieron un sentido homenaje a través de un mensaje lleno de dolor y cariño.
«Hoy en Peloki estamos rotos. Muy rotos. Nos ha dejado Nacho Llàcer, nuestro Mago de Oz, Sr. Conejo, Hado de Vainilla, Gato con botas, Adivino, y tantos y tantos personajes. Pero sobre todo, se ha ido una parte de Peloki, aunque siempre vas a estar con nosotros. El legado que dejas es tan grande como lo fue tu luz, tu humildad, tu talento, tu generosidad y tu amor hacia las artes escénicas y hacia los demás», manifestaron desde la organización. Semanas antes de su fallecimiento en África, el actor compartía con entusiasmo su último proyecto cinematográfico en redes sociales: «¡Gran evento sobre nuestra película de fantasía Bûnan! Estamos preparando algo muy especial: un encuentro donde compartiremos curiosidades y experiencias sobre el enorme reto de dar vida a un largometraje tan ambicioso como Bûnan, rodado en los impresionantes paisajes de Cortes de Pallás. Y lo mejor… ¡estrenaremos el tráiler oficial de la película!», escribía a mediados de noviembre.