Patricia Pardo, en su mejor momento: éxito profesional, amor consolidado y… ¡una perrita que le ha robado el corazón!

Patricia Pardo atraviesa una de las etapas más dulces y completas de su vida. A sus 42 años, la presentadora gallega no solo brilla en la televisión, ni presume de la sólida historia de amor que vive junto a Christian Gálvez, sino que ahora suma una nueva alegría que ha cambiado el ambiente de su hogar: la llegada de Meiga, una adorable perrita caniche toy que ya se ha convertido en una más de la familia.
Un “bebé” peludo que llegó para quedarse
La noticia la dio la propia Patricia a través de sus redes sociales, donde compartió una tierna imagen con su nueva compañera y un mensaje lleno de emoción: “Y yo sin imaginar que a mis 42 iba a descubrir tanta ternura… ¡Bienvenida a casa, Meiga!”. La imagen, cargada de dulzura, mostraba a la periodista completamente derretida por la recién llegada.
Meiga, de color canela y mirada curiosa, ha conquistado a todos, incluidos los hijos que Patricia tiene de una relación anterior, y al pequeño Luca, su hijo con Christian. La pequeña caniche ha llegado para llenar de alegría el hogar y reforzar los lazos familiares que tanto valoran ambos presentadores.
Un nombre con raíces y mucha magia
La elección del nombre no es casual. Fiel a sus orígenes, Patricia ha querido hacer un guiño a la tradición gallega bautizando a su perrita como Meiga, figura clave del folclore de su tierra. Las meigas, mujeres sabias y misteriosas, son símbolos de intuición, magia y conexión con la naturaleza. Valores con los que, según ha confesado, la periodista se siente profundamente identificada.
Regreso televisivo y nueva etapa profesional
Patricia ha vuelto recientemente al programa ‘Vamos a ver’, renovado y con nuevos aires. Allí lidera las secciones de actualidad, investigación y entretenimiento, aunque ha manifestado su deseo de mostrar una faceta más relajada y cercana: “A mí me relacionan solo con sucesos o actualidad, siempre doy una imagen muy dura, muy seria, y me apetece volver a hacer corazón y reality, para relajarme un poco más y tener también una imagen con más frescura”, explicaba a la revista ¡HOLA!.
Una historia de amor inesperada
En lo personal, Patricia ha encontrado un equilibrio que parecía inalcanzable hace apenas unos años. Su relación con Christian Gálvez, que comenzó a principios de 2022, ha crecido con fuerza y naturalidad. “Éramos dos personas divorciadas que nos conocimos, nada más”, contaba ella con sencillez. Lo que nació como una colaboración por un libro, se convirtió en una historia de amor que no tardó en dar un giro decisivo: en apenas seis meses ya estaban casados.
Christian y Patricia han construido juntos un proyecto familiar sólido, en el que se combinan niños, trabajo, amor y ahora también patas, ladridos y lametones.
Reflexiones de maternidad a los 42
La llegada de su hijo Luca en diciembre de 2023 marcó un antes y un después para Patricia. Con humor y asombro, recuerda esa transformación vertiginosa: “Nos han pasado un millón de cosas en un tiempo récord. Cuando yo veo a Luca, que acaba de empezar la guardería, digo: ‘¡Madre mía, este niño es mi hijo y ayer estaba embarazada!’”.
No esconde que la maternidad la ha desbordado de amor, ni que llegó en un momento de su vida en el que no lo esperaba. “Lo que menos podía yo imaginar es que después de divorciarme en diciembre de 2020, iba a tener un hijo en diciembre de 2023. A mí me llegan a decir ‘vas a estar casada con un hijo’ y digo ‘esa no soy yo ni de broma’. Pero es que al final te das cuenta de que en la vida hay cosas que no se deciden”, reflexionaba.
¿Más hijos humanos? Por ahora, no
Aunque Patricia confiesa que le encantaría tener más hijos, también se muestra realista con los tiempos que corren y su momento vital. “Me gustaría tener doce hijos. Para mí lo más fascinante que te puede pasar en la vida es estar embarazada y dar a luz. Me encantan los niños, me encanta la crianza… pero ahora tengo 42 años y hay que ser realistas. No es fácil quedarse embarazada con esta edad”, comentaba meses atrás.
Eso sí, por el momento, su instinto maternal se canaliza con Meiga, esa perrita que ha revolucionado su día a día con su energía y dulzura.
Una familia llena de amor (y ahora también de pelos)
“Nosotros teníamos muy claro cuál queríamos que fuese nuestro proyecto de vida y era el formar una familia. Es verdad que con las niñas ya teníamos más que suficiente. Pero a Chris le encantan los bebés, como a mí, y lo tuvimos clarísimo”, explicaba Patricia sobre su visión conjunta con Christian.
Hoy, esa familia ha crecido. No con otro bebé humano, sino con una nueva integrante de cuatro patas que ha llegado para dar cariño, lametones y más motivos para sonreír.
Patricia Pardo no solo informa, también inspira. Con su vida, demuestra que las segundas (o terceras) oportunidades existen, y que la ternura puede venir envuelta en forma de perro canela llamado Meiga.