Pelos de punta: La lección de vida que deja Herminia en ‘Cuéntame’ que todos deberíamos ver una vez en la vida

La herencia de Mercedes enfrenta a Inés con su madre en ‘Cuéntame cómo pasó’

La última temporada de ‘Cuéntame cómo pasó’ continúa narrando las vivencias de la familia Alcántara en el año 2001. En el segundo capítulo, titulado ‘Inés. La duda’, el foco se pone en la relación entre Inés y su madre, Mercedes, que atraviesa un momento de crisis.

Todo empieza cuando Mercedes decide repartir su herencia en vida entre sus hijos, una decisión que no sienta bien a Inés, que se siente menospreciada e incomprendida por su madre. Inés rechaza el dinero y se distancia de Mercedes, recordando su pasado en el que se vio obligada a trabajar de peluquera y renunciar a sus sueños.

Inés tiene ahora la oportunidad de debutar como directora teatral en el Centro Dramático Nacional, donde quiere poner en escena una versión transgresora de ‘La casa de Bernarda Alba’, la obra de Lorca. Sin embargo, sus hermanos intentan que se reconcilie con su madre y le proponen que le pida que colabore con ella en el diseño del vestuario.

Mercedes e Inés chocan por sus visiones opuestas sobre la obra de Lorca

Mercedes acepta la propuesta de Inés y se pone manos a la obra para crear el vestuario de ‘La casa de Bernarda Alba’. Pero pronto surgen las diferencias entre madre e hija, que tienen visiones opuestas sobre la obra. Mientras Inés quiere representar a las protagonistas como presas y a sus carceleros, Mercedes opta por un enfoque más tradicional y religioso, inspirado en las monjas de clausura.

Después de tres pruebas fallidas, Inés no sabe cómo decirle a su madre que no le gusta su trabajo y que prefiere el de un experto como Antonio Alvarado. Finalmente, ambas terminan discutiendo y reprochándose sus errores del pasado. Inés le echa en cara a su madre que no la dejara estudiar como a sus hermanos y que la condenara a vivir en el “puto San Genaro”. Mercedes le recuerda que ella tampoco estudió de joven y que se sacó una carrera ya casada y con cuatro hijos.

Herminia interviene para defender a Mercedes y darle una lección a Inés

La discusión entre Mercedes e Inés llega a oídos de Herminia, la abuela, que decide intervenir para poner paz entre madre e hija. Herminia no se muerde la lengua y le da una lección a Inés, recordándole que sus padres eran unos ignorantes que vinieron del pueblo a buscarse un porvenir en Madrid y que hicieron lo que pudieron por sacarlos adelante.

Herminia le dice a Inés que ya está bien de echarle todas las culpas a los padres de todo lo malo que le pasa en su vida y que ya tiene 40 tantos años para asumir sus responsabilidades. También le dice que ella siempre ha sido muy libre en sus cosas y que ahora tiene que apechugar con las consecuencias. Y le deja claro que quiere mucho a su nieta, pero que su hija es Mercedes y que sabe muy bien lo que ha hecho por todos ellos.