RTVE pone contra las cuerdas a Eurovisión: podría abandonar el festival si Israel no es expulsado

España podría dar un giro histórico en su relación con Eurovisión. La participación del país en la próxima edición del festival, que se celebrará en Viena en 2026, está ahora en entredicho. El Consejo de Administración de RTVE se reunirá este martes 16 de septiembre para decidir si condiciona su continuidad en el certamen a la expulsión de la cadena pública israelí KAN, responsable de representar a Israel.
La propuesta, impulsada por el presidente de RTVE, José Pablo López, pretende seguir los pasos de Irlanda, Islandia, Eslovenia y Países Bajos, países que ya han anunciado que no participarán si Israel sigue en el festival, debido a su implicación en el conflicto armado en Gaza.
Un debate encendido: política, televisión y derechos humanos
El anuncio se hizo público en un contexto mediático cargado de tensión. Durante el estreno del programa *Directo al grano* en La 1, Marta Flich y Gonzalo Miró informaron a la audiencia sobre el inminente debate que se abrirá en RTVE.
“El conflicto pone ahora los ojos en Eurovisión. Os podemos adelantar que el Consejo de Administración de RTVE se reunirá mañana a las 09:30, donde el presidente de la corporación propondrá la retirada de España en el Festival si Israel participa”, explicó Flich. A su lado, Miró añadió que, de confirmarse la votación, España sería el quinto país en tomar esta postura, pero el primero entre los grandes contribuyentes del festival.
Presiones políticas y sociales intensifican el pulso
La reunión del Consejo llega tras semanas de presiones políticas. El partido Sumar, con el apoyo público del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha solicitado en varias ocasiones que RTVE se retire del festival si la UER mantiene a Israel como participante.
La última petición fue realizada este mismo lunes, intensificando la presión sobre el ente público. En este clima, José Pablo López propondrá formalmente la retirada de España si se mantiene la participación de Israel, argumentando la necesidad de una postura coherente con los valores que defiende la cadena.
RTVE: una voz clave dentro del Big Five
España no es un país cualquiera dentro de Eurovisión. Forma parte del llamado Big Five, el grupo de países que más contribuyen económicamente al festival —junto a Alemania, Francia, Reino Unido e Italia— y que, por tanto, tienen plaza asegurada en la final cada año.
Además, RTVE tiene una presencia significativa dentro de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), con Ana María Bordas al frente del grupo de referencia del certamen. De ahí que cualquier decisión que tome España tenga un peso simbólico y político importante dentro del entorno eurovisivo.
RTVE ya había liderado, incluso antes de la edición de Basilea 2025, las presiones internas dentro de la UER para que se abriera un debate sobre la permanencia de Israel en el festival. Esa preocupación se agravó tras la final de mayo, cuando el representante israelí Yuval Raphael estuvo a punto de ganar el certamen, en medio de fuertes protestas internacionales.
¿Y qué pasa con el Benidorm Fest?
Aunque España se retire finalmente de Eurovisión 2026, eso no significará la cancelación del Benidorm Fest. RTVE ha confirmado que el certamen nacional sí se celebrará, ya que tiene entidad propia como evento musical y cultural, independientemente de su función como preselección eurovisiva.
Desde su lanzamiento, el Benidorm Fest se ha consolidado como un festival relevante en el panorama musical español, sirviendo de plataforma para nuevos artistas y consolidando carreras. RTVE mantiene su apuesta por este formato, que ya ha demostrado ser mucho más que una antesala a Eurovisión.
Una decisión que puede abrir la puerta a un efecto dominó
Si el Consejo de RTVE vota a favor de la propuesta, España se convertirá en el primer país del Big Five en confirmar su retirada por motivos políticos y humanitarios. Esto supondría un golpe considerable a la UER, tanto en lo económico como en lo simbólico, y podría empujar a otras emisoras relevantes a sumarse al boicot.
La decisión también implicaría una pérdida notable de visibilidad internacional para RTVE, que ha invertido en los últimos años grandes recursos para mejorar su imagen eurovisiva y fortalecer su marca cultural.
¿Y ahora qué? Las cartas están sobre la mesa
El resultado de la votación de este martes podría marcar un antes y un después. Mientras algunos sectores defienden que la cultura y la música deben estar al margen de los conflictos geopolíticos, otros insisten en que no se puede mantener una apariencia de normalidad mientras se cometen crímenes de guerra.
Lo que está claro es que, por primera vez, España se plantea renunciar a su sitio en Eurovisión por una cuestión de principios. Y eso, en un festival que cada año mueve millones de espectadores y euros, no es cualquier cosa.