FACUA denuncia un fraude masivo con las balizas V16 y señala directamente a la DGT

La asociación de consumidores FACUA ha encendido todas las alarmas: miles de conductores podrían haber sido víctimas de un engaño al comprar balizas de emergencia V16 supuestamente homologadas, pero que no cumplen con la normativa que entrará en vigor en enero de 2026. La organización ha cargado duramente contra la Dirección General de Tráfico (DGT), a la que acusa de «favorecer un fraude masivo» al permitir la venta de dispositivos sin conectividad que, aunque se promocionan como válidos, pronto quedarán totalmente inservibles. Según FACUA, muchos consumidores no están siendo debidamente informados sobre esta incompatibilidad futura, lo que los deja en una situación de indefensión ante una compra que, dentro de poco, no servirá para nada.
Balizas V16 «homologadas» que no valen: una bomba de relojería en el mercado
El portavoz de FACUA, Rubén Sánchez, ha sido contundente: “No vale simplemente decir ‘infórmate en la web de la DGT de cuáles son las balizas que valen a partir de enero’. La DGT tiene que actuar ante el uso de su logotipo de manera ilícita”. En otras palabras, no basta con delegar la responsabilidad de informarse en el consumidor cuando hay campañas publicitarias y etiquetados que inducen a error. Las balizas sin conectividad, aunque hayan sido vendidas bajo el sello de “homologadas por la DGT”, no cumplirán con la normativa futura si no están equipadas con un sistema de conexión que las enlace directamente con la DGT. Esa conexión se realiza mediante una tarjeta SIM integrada, y su ausencia convierte el producto en inservible para los nuevos estándares legales. FACUA no solo considera esto una mala práctica, sino un claro caso de información engañosa.
FACUA anima a pedir devoluciones y denunciar ante Consumo
Ante esta situación, FACUA ha dado un paso más allá y ha instado a todos los consumidores que hayan comprado una baliza V16 sin conectividad y que haya sido vendida como “homologada” a reclamar la devolución de su dinero. La asociación recuerda que, si en la publicidad o el etiquetado del producto no se especificaba claramente que el dispositivo no estaría permitido a partir de enero de 2026, el consumidor tiene derecho a exigir que le devuelvan lo pagado. Y no se quedan ahí: también se anima a los usuarios a presentar denuncias ante la Dirección General de Consumo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con el objetivo de abrir expedientes sancionadores tanto a los fabricantes como a los vendedores responsables de esta falta de transparencia.
¿Publicidad engañosa? La ley es clara y FACUA lo tiene claro
FACUA considera que al ocultar “esta información esencial”, se incurre en una infracción muy grave. Según el artículo 5 de la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal, se considera acto de engaño cualquier conducta que contenga información falsa o que, aun siendo veraz, por su forma de presentación induzca a error al consumidor. El problema aquí no es solo que la baliza no tenga conectividad, sino que en muchos casos se ha presentado como totalmente válida sin advertir que perderá su utilidad en poco más de un año. Además, se estarían vulnerando los artículos 20.1.b y 60.1 del Real Decreto Legislativo 1/2007, que obliga a informar de forma clara, veraz y suficiente sobre las características esenciales del producto. En este caso, la ausencia de información sobre la conectividad es un elemento clave que debería haberse detallado de forma visible y explícita.
El Real Decreto que lo cambia todo… y que muchos fabricantes han ignorado
La normativa que lo regula todo está clara: el Real Decreto 1030/2022, de 20 de diciembre, establece el marco legal para el uso transitorio de balizas de emergencia V16. Según este decreto, solo podrán seguir utilizándose aquellas que estén conectadas a la DGT a partir de enero de 2026. Por lo tanto, las balizas no conectadas ya tienen fecha de caducidad oficial. El problema es que, según FACUA, esta información no ha llegado al consumidor de forma transparente. La asociación lamenta que la DGT no haya tomado medidas más firmes frente al uso de su logotipo de manera indebida, ni haya frenado la comercialización de productos que generan confusión. Para FACUA, es una irresponsabilidad que se permita esta venta masiva con “una información claramente insuficiente”, lo que lleva a decisiones de compra erróneas y, por tanto, a perjuicios económicos injustificables para los consumidores.
FACUA lo deja claro: la DGT debe intervenir de forma urgente
FACUA concluye que la DGT no puede quedarse de brazos cruzados mientras se venden productos que no cumplen con la normativa futura, y mucho menos cuando llevan su logotipo como sello de garantía. La asociación exige al organismo público que actúe de inmediato para proteger a los consumidores, obligando a fabricantes y distribuidores a retirar del mercado estos dispositivos o, al menos, a aclarar de forma expresa sus limitaciones. También reclaman que se informe con campañas claras y accesibles sobre qué dispositivos sí estarán permitidos a partir de enero de 2026. Mientras tanto, los consumidores deben estar alerta, revisar el etiquetado de sus balizas, y si descubren que no están conectadas, exigir la devolución del importe pagado. La seguridad vial no puede estar en manos de una publicidad confusa ni de intereses comerciales: debe primar la información clara y la protección al ciudadano.