La familia de la tele se despide de La 1 con un funeral egipcio, lágrimas y una última sorpresa de María Patiño

Con un espectáculo cargado de simbolismo, emociones intensas y un inesperado giro final, el magacín ‘La familia de la tele’ cerró este miércoles 18 de junio su breve pero intensa trayectoria en La 1 de RTVE. Lo hizo con una ceremonia fúnebre al estilo del antiguo Egipto, en la que tres de sus figuras más reconocibles —María Patiño, Kiko Matamoros y Víctor Sandoval— se despidieron del programa desde el interior de unos sarcófagos.
El espacio, producido por La Osa Producciones Audiovisuales, emitió su última entrega tras mes y medio en antena. Tal como había sido anunciado el día anterior, esta despedida definitiva comenzó a las 19:35 horas, aunque la celebración arrancó una hora antes en RTVE Play, con un ambiente más festivo y desenfadado.
Una fiesta antes del adiós
Desde las 18:30, el plató de Bellavista se transformó en una pista de baile donde colaboradores y presentadores celebraron la despedida por todo lo alto. Hubo música, actuaciones en directo y congas espontáneas, como la liderada por Belén Esteban al ritmo del popular tema *Si antes te hubiera conocido*. Marta Riesco y Víctor Sandoval interpretaron sus canciones, mientras Lydia Lozano animaba con sus ya míticos ‘chumineros’. Kiko Matamoros, en cambio, permaneció sentado durante el guateque, visiblemente más reservado.
“Un viaje al más allá”: la emisión del último programa
Al comenzar la emisión en directo por La 1, una voz en off anticipaba el tono del adiós con una cuidada alegoría egipcia:
“Emprendemos un nuevo viaje, esta vez al más allá. […] Esta tarde, La familia de la tele finalizará su recorrido, aunque sus miembros seguirán existiendo y algunos de ellos se van de viaje rumbo a la inmortalidad”.
Con esta introducción, el programa rindió homenaje a su equipo mediante sorpresas, vídeos emotivos y agradecimientos sinceros. Marta Riesco, entre lágrimas, expresó su gratitud: “Nunca pensé llevar un micro de TVE. Ha sido un sueño”. Javier de Hoyos también se emocionó: “Ha sido el mayor aprendizaje que he tenido en mi vida. Sois una familia y así nos hacéis sentir a todos”.
Ausencias notables y despedidas virtuales
No todos pudieron estar presentes en esta despedida. Chelo García-Cortés, una de las colaboradoras históricas del formato, no acudió por compromisos laborales fuera de Madrid, aunque intervino mediante videollamada con un mensaje sincero:
“Ha sido un honor trabajar a vuestro lado. Os quiero […] Me ha encantado conocer a Aitor y a Inés”.
Tampoco estuvo Isa Pantoja, ya que se encuentra a punto de dar a luz a su segundo hijo. También se conectó virtualmente para dedicar unas palabras al equipo: “Para mí era un reto, pero me lo he pasado súper bien. Esto no es un adiós, es un hasta luego”.
Reconocimiento y emoción para los presentadores
En el clímax emocional del programa, se entregaron ramos de flores a las caras visibles del magacín: María Patiño, Belén Esteban, Inés Hernand y Aitor Albizua. La dirección de RTVE quiso así agradecer su esfuerzo y dedicación en el corto recorrido del espacio. Belén Esteban aprovechó el momento para elogiar a los nuevos conductores: “Han sido un descubrimiento para mí”, dijo emocionada.
El funeral simbólico: tres sarcófagos y una huida inesperada
Como cierre, el programa apostó por una escenografía llamativa: Patiño, Matamoros y Sandoval entraron en tres sarcófagos que simbolizaban su paso a la ‘inmortalidad televisiva’. Desde dentro, pronunciaron sus últimas palabras:
— “Solo hay una forma de ser inmortal. Vamos a entrar en la leyenda”, dijo Sandoval.
— “Nuestra vida va más allá de este estudio y estaremos vivos mientras estemos en la memoria de la gente”, afirmó Matamoros.
— “Ha llegado el momento de viajar sola. Me voy”, concluyó María Patiño, evocando la figura de Hatshepsut, la faraona que gobernó Egipto como un hombre.
Pero la solemnidad del momento dio paso a la sorpresa cuando, con los sarcófagos ya en movimiento y la comitiva fúnebre liderada por Belén Esteban, Lydia Lozano y Alba Carrillo, Patiño levantó la tapa y salió corriendo del plató. El gesto arrancó risas y asombro, convirtiéndose en la metáfora final de un programa que quiso celebrar la televisión hasta el último minuto.
Un final que marca un nuevo comienzo
El cierre llegó con las palabras de Inés Hernand y Aitor Albizua:
“Que arranque la comitiva con la huida de una de las tres reinas. Ha dejado el puesto libre. A ver si hay alguien que quiera ocuparlo”.
Con esta frase, el programa se despidió para siempre de la audiencia, dejando un hueco en la parrilla de La 1 y un recuerdo excéntrico, emotivo y, como era de esperarse, absolutamente televisivo.