Un testigo revela en qué estado de ánimo estaba Daniel Sancho nada más cometer el crimen: “Casi tuvo que intervenir la policía”

“Seguro que cuando sea juzgado en dos meses se pondrá sobre la mesa”.

Un nuevo testimonio arroja luz sobre el asesinato de Edwin Arrieta en Tailandia, presuntamente a manos de su amigo Daniel Sancho. Un ciudadano bielorruso que se hospedó en la misma villa donde ocurrió el crimen ha relatado a ‘El programa de Ana Rosa’ cómo fue el comportamiento de Sancho antes y después de acabar con la vida de Arrieta.

Según el testigo, identificado como Denis, Sancho no mostró ningún signo de arrepentimiento ni de nerviosismo tras el asesinato. Al contrario, se le vio muy alegre y ruidoso, saltando en la piscina y hablando con alguien por teléfono o en persona. “Hemos hablado con un ciudadano bielorruso que estuvo con Daniel Sancho solo 24 horas después de la muerte de Edwin Arrieta, nos comenta que estuvo tan contento y tan ruidoso que casi interviene la Policía”, ha explicado el reportero de Telecinco que se encuentra en Tailandia cubriendo el caso.

Así se comportó nada más cometer el crimen.

Denis ha contado que conoció a Sancho el día anterior al crimen, cuando lo vio pasear por la playa con su perro. “No escuché nada, nada extraño. Por la mañana temprano, cuando estaba con mi perro paseando, vi a este chico yendo a la playa… quizá a desayunar”, ha dicho. También ha afirmado que nunca lo vio acompañado de nadie, ni siquiera de las dos mujeres con las que supuestamente estuvo la noche del asesinato.

“Siempre estuvo solo”, ha insistido. Sin embargo, otros testigos han declarado que Sancho sí compartió mesa con dos mujeres en un restaurante cercano a la villa. “Estuvo con dos mujeres, pero no parecían amigos, vinieron separados, quizá se conocieron en el restaurante”, han comentado.

Lo más sorprendente es la actitud de Sancho después de matar a Arrieta: Según Denis, Sancho se comportó como si nada hubiera pasado y se dedicó a disfrutar de la piscina y del sol. “Estaba saltando en la piscina, hablando con alguien… no sé quién era. Estaba como contento”, ha relatado. El reportero ha añadido que Sancho saltaba una y otra vez a la piscina de la villa que él mismo alquiló y donde habría matado a su amigo.

Además, ha revelado que Sancho tuvo una conversación muy alta en una zona tranquila de casas. “De las tres a las cuatro estuvo saltando a la piscina y teniendo una conversación muy alta. No sé si era por teléfono o con alguien porque no puedo verlo desde mi casa… pero en mi opinión alguien más estaba ahí o estaba hablando y bebiendo solo”, ha dicho Denis.

Mientras tanto, la familia y la defensa de Sancho mantienen la esperanza de que él no fuera el autor del crimen, o que al menos contara con ayuda para hacerlo. “Hay que ver si las heridas del cadáver corresponden a su cuchillo”, ha señalado el abogado de Sancho. El caso sigue abierto y las autoridades tailandesas siguen investigando las posibles motivaciones y circunstancias del asesinato.