Una clienta escucha cómo una mujer trata al camarero y le da una lección que nunca olvidará

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Ser camarero: un trabajo duro y poco agradecido


El trabajo de camarero está considerado por muchos como uno de los más duros que existen. Jornadas interminables, sueldos ajustados, presión constante y trato desigual forman parte del día a día de miles de trabajadores de la hostelería. A esto se suma, en no pocas ocasiones, la actitud de ciertos clientes que olvidan que al otro lado hay una persona y no un robot al que exigir sin límites.

Este contexto explica por qué cada vez son más frecuentes los testimonios de camareros y clientes que no dudan en denunciar situaciones de abuso o falta de respeto. Y precisamente uno de estos episodios se ha hecho viral en TikTok en las últimas horas.

La escena viral que ha indignado a miles de personas

La usuaria de TikTok @arasuarezdavila ha compartido una experiencia vivida mientras merendaba tranquilamente con su madre en una cafetería. Lo que parecía una tarde normal acabó convirtiéndose en una discusión pública cuando una clienta empezó a increpar al camarero del local de malas formas.

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«La señora de la mesa de al lado empezó a gritarle al camarero: ‘Chs chs, chs chs. Oye niño, niño, niño, ven un momento, ven un momento’. Y le dice el chico: ‘Dígame’. Y dice la mujer: ‘Hace un ratazo que te pedí el café'», relata la creadora de contenido, visiblemente molesta al recordar la escena.

Gritos, malas formas y una cafetería en silencio

Según explica, la situación fue subiendo de tono rápidamente. «Se le puso a gritar delante de todo el mundo. Me di la vuelta porque me estaba subiendo una cosa por aquí que digo: o le digo algo a la señora o yo me muero aquí en la mesa. Le dije: ‘Señora, no hace falta que le grite, no hace falte que le grite», cuenta.

La intervención no sentó nada bien a la clienta, que trató de justificarse alegando que llevaba tiempo esperando su pedido. Fue entonces cuando la usuaria dejó clara su postura sin rodeos.

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“Me da igual lo que hayas pedido, no le grites”

«Dice: ‘Es que llevo un rato pidiéndole el café. Digo: ‘Me da igual lo que hayas pedido, no le grites. Está el chico solo para 50 mesas aquí fuera. No hace falta que le grite'», explica. La discusión fue a más y otra clienta del local decidió intervenir para apoyar su argumento.

Según relata, la mujer de la mesa de al lado fue contundente: «Señora, es que usted es una malcriada». A partir de ahí, la tensión aumentó entre reproches y voces, hasta que la situación llegó a su punto final.

Un final abrupto… y sin café

«Y empezamos pim pam pim pam y le dije: ‘Mire, señora, cállese ya, cállese’. Total, que se levantó y se fue y dice: ‘Pues ya no quiero café'», recuerda la usuaria, dejando claro que la clienta prefirió marcharse antes que reconocer su actitud.

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La escena, aunque incómoda, terminó con el respaldo de otros clientes y con un camarero que, al menos por un momento, no se sintió solo ante el desprecio.

Una reflexión que ha tocado la fibra

Tras contar lo ocurrido, la mujer lanzó una reflexión que ha resonado con fuerza en redes sociales. «¿Podemos tener un poco de empatía por los trabajadores de cara al público? De verdad, de verdad. Y observar que hay una persona sola para 50 mesas y que probablemente esa persona no tenga maldita gana de estar ahí y atenderte a ti y tiene que hacerlo».

Un mensaje que pone el foco en la humanidad de quienes trabajan de cara al público y que concluye con una frase demoledora: «Si se despistó o lo que sea, todos somos humanos, pero trata bien a las personas, que tal como eres seguro que eres en tu casa». Un recordatorio sencillo, pero necesario, de que el respeto nunca debería ser opcional.

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