Las Irlandesas de Loreto, bajo la lupa: riesgo de perder el concierto tras el suicidio de Sandra Peña

El caso de Sandra Peña, la adolescente de 14 años que se quitó la vida tras sufrir acoso escolar, sigue destapando consecuencias graves. La Consejería de Desarrollo Educativo ha confirmado que el colegio religioso concertado Irlandesas de Loreto, en Sevilla, no aplicó ni el protocolo antiacoso ni el de conductas suicidas, pese a que la madre de la menor avisó en dos ocasiones, la primera a mediados del curso pasado.
La Inspección Educativa confirma la dejación de funciones
La investigación preliminar de la Inspección de Sevilla corrobora la denuncia de la familia. Según el relato de los padres, lo único que hizo el colegio fue evitar que Sandra compartiera clase con las presuntas acosadoras, una medida insuficiente y contraria a lo establecido en el protocolo oficial contra el bullying, vigente desde 2011 y actualizado en 2017 para incluir casos de ciberacoso.
Ante esta constatación, la Consejería ha remitido la documentación a la Fiscalía, que ya estudia la apertura de diligencias contra el centro. Si finalmente se determina que existió una irregularidad grave, la sanción podría llegar a la retirada del concierto educativo que sostiene al colegio.
Dos expedientes en marcha
La fiscal coordinadora de menores en Sevilla, Marta Valcarce, será la encargada de liderar el proceso. Según fuentes del Ministerio Público, se abrirán dos expedientes: uno de supervisión para evaluar la responsabilidad de los gestores del centro y otro de reforma juvenil relativo a las presuntas menores implicadas. De momento, la Fiscalía aún no conoce la identidad oficial de las supuestas acosadoras, a la espera del atestado policial.
El silencio roto por el director
Tras varios días en los que apenas se había pronunciado, el director del colegio, Francisco de Paula Suárez, ha emitido un comunicado en el que reclama calma:
“Pedimos cautela y responsabilidad hasta que finalice la investigación. Nuestro colegio cuenta con 50 profesionales y 760 alumnos. Nuestra obligación es protegerlos de comentarios y situaciones que pueden ser altamente perjudiciales para ellos.”
El escrito añade: “Cualquier acción de este tipo está perjudicando a nuestros niños y niñas, todos ellos menores de edad. Nuestra prioridad es velar por nuestro alumnado y sus familias en un momento tan delicado.”
Tensión en el centro: pintadas y protestas
La situación se tensó el pasado viernes, cuando las tapias del colegio amanecieron con pintadas con mensajes como “cómplices” o “culpables”. También se registró una concentración de apoyo a la familia de Sandra, lo que obligó a la intervención de la Policía Nacional para evitar incidentes a la salida de clase.
Pese a este clima de tensión, la dirección insiste en que está colaborando con las autoridades y que el equipo de orientación y bienestar emocional del centro está atendiendo de manera especial al alumnado.
El futuro del centro, en juego
El desenlace de la investigación marcará el futuro de Las Irlandesas de Loreto. Si la Junta determina que hubo una irregularidad grave, el colegio podría perder el concierto que garantiza su financiación pública. Mientras tanto, la comunidad educativa permanece en el ojo del huracán, con la opinión pública pendiente de cómo se gestionó —o no— el caso de Sandra Peña.