“Hazlo por mis hijas”: Sale a la luz la lamentable petición de Rubiales a una jugadora de la selección

Rubiales se quedó solo.

El escándalo del beso entre el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, y la estrella de la selección femenina, Jennifer Hermoso, sigue dando que hablar. Tras la polémica imagen que se viralizó en las redes sociales, en la que se ve a Rubiales besar a la futbolista mientras le entrega el trofeo de mejor jugadora del Mundial, el dirigente intentó apagar el fuego con un vídeo en el que pide perdón por su actitud.

Sin embargo, ese vídeo no fue lo que Rubiales tenía en mente en un principio. Según se ha revelado, el presidente quería que Jenni le acompañase en la grabación para mostrar una imagen de armonía y respeto. Pero la jugadora se negó rotundamente a participar en esa escenificación.

La jugadora a la que besó rechazó salir con él en el vídeo de la disculpa.

Ahora se ha contado que Rubiales se acercó a Hermoso durante el vuelo de regreso a España, después de hacer escala en Doha, donde grabó el vídeo. Allí le pidió que saliese con él ante las cámaras para explicar lo ocurrido y pedir disculpas juntos. “Mi puesto está en juego, hazlo aunque sea por mis hijas. Necesito que salgas conmigo”, le dijo Rubiales a la exfutbolista de Atlético de Madrid y FC Barcelona.

Pero Jenni no accedió a su petición. La delantera, que fue una de las protagonistas del histórico subcampeonato mundial conseguido por España, quería centrarse en hablar solo de lo logrado en el terreno de juego. Además, consideraba que ella no tenía que dar explicaciones por algo que no había buscado ni consentido.

Ante la negativa de la jugadora, Rubiales recurrió al seleccionador, Jorge Vilda, para que le ayudase a convencerla. Según Torrente, Vilda se acercó hasta tres veces a la familia de Hermoso, que viajaba con ella en el avión, para presionarla y que aceptase salir con Rubiales en el vídeo. Pero tampoco tuvo éxito. La familia se desmarcó de esa idea y apoyó a Jenni en su decisión.

Así pues, Rubiales se quedó solo y tuvo que grabar el vídeo sin la presencia de la jugadora. En él, el presidente reconoce que se equivocó y pide perdón a Hermoso, a su familia, a su pareja y a toda la afición española. También asegura que respeta y admira a las futbolistas y que su gesto fue fruto de la euforia del momento.

El vídeo no ha calmado las críticas hacia Rubiales, que ha sido acusado de machismo y falta de respeto por parte de diversos sectores políticos y sociales. El líder del PSC, Miquel Iceta, fue uno de los primeros en condenar el beso y pedir su dimisión. “Es una vergüenza lo que ha hecho Rubiales. Ha faltado al respeto a una mujer, a una deportista y a todo el fútbol femenino. Debería dimitir inmediatamente”, dijo Iceta.